lunes, 6 de marzo de 2017

Mis ojos no entienden


Asunción no perdona
Me dice que debo correr y correr en la hora pico
Correr y correr
Entre tic tacs y bocinazos
Correr y correr
Entre gritos y agendas y tiempo espacio
Correr y correr
Para sangrar cuentas
Sangrar el sello sangrar pagado
Correr y correr sangrando para llegar tarde muy tarde
Muy tarde a la puerta cerrada del cielo de este mundo infierno
Correr y correr
Cielo infierno cielo infierno
Correr y correr
Con el teléfono sonando y sonando
Correr y correr
Para llegar tarde
Muy tarde a la puerta cerrada del cielo infierno
Correr y correr
Llamando a alguien hasta que termine el saldo
Y llegar a casa perdido vencido perdido
Buscar un café un abrazo un gemido
Perdido vencido perdido
Escuchar de fondo noticieros que sangran y sangran
Tirar el televisor que sangra y sangra
Sentir el humo sentir el silencio sentir el vacío
Ya es tarde
Muy tarde
Mis ojos no entienden
Nunca entienden
Te buscan
Perdidos vencidos
Asunción tampoco entiende.


Carlos Bazzano

miércoles, 1 de marzo de 2017

1 de marzo. Elisa espera el colectivo y entierra a su hijo.

       En estas mismas calles, donde Elisa espera el colectivo lleno, donde ve caras cansadas y tristes porque inicia el mes, y el plata no alcanza, y todos buscan sobrevivir a duras penas, en estas mismas calles asuncenas un uno de marzo como hoy, pero de 1870, los brasileros con enormes fusiles y espadas, borrachos y violentos, buscaban las últimas casas para saquear, y las últimas mujeres para violar. Así llegaron los supuestos ejércitos de salvación a nuestro país, saqueando y violando. Mientras tanto, en las altas esferas del poder tanto los argentinos como los brasileros se dedicaron a distribuirse los roles de saqueo y usurpación del mapa. El mariscal López, en este día, a muchos quilómetros y años de distancia, había sido capturado y asesinado en Amambay. Terminó así, en las selvas de Cerro Corá, a orillas del Río Aquidabán, una gran conspiración internacional ideada por el imperio inglés, conocida como la guerra de la triple alianza, la cual duraría cinco años. Tras el fin de la guerra, iniciaría la peor pesadilla. En ese mismo año el país sería cercenado, perdiendo quilómetros y quilómetros de su territorio fronterizo. También perdería sus tierras de adentro, pues desde entonces serían propiedad de empresas extranjeras, iniciando así el gran drama de la posesión de tierras que hasta ahora llevamos como herencia, o karma, o símbolo de uno de los países de mayor inequidad en América Latina. Tras el gran saqueo, empezaron también las grandes deudas del país, que hasta ahora continúan. La historia la escribieron los saqueadores y violadores, los malos fueron buenos, los buenos fueron malos. Y eso sigue así hasta ahora. Los paraguayos fueron considerados haraganes pues no rendían el tributo, como los nuevos dueños del país querían. El guaraní fue considerado como el símbolo del retraso, pues los nuevos dueños del país no entendían ese idioma originario. Posteriormente, años después, para un mejor control social, se crearían dos partidos políticos, uno para responder a los intereses de Brasil, otro para responder a los intereses de Argentina, y ambos para responder a los intereses del imperio de turno, antes Inglaterra, ahora Estados Unidos. Y seguimos así, con la misma distribución injusta de tierra, con los mismos injustos partidos políticos en el poder, con la misma deuda externa cada vez más grande, más grande. Cada vez más pobres, cada vez más saqueados. Es uno de marzo. Elisa espera el colectivo. Antes subió de la Chacarita, hacia la zona del ferrocarril. Años antes de la guerra, el ferrocarril era el mayor símbolo de desarrollo tecnológico en la región, hoy está en algún rincón de la ciudad, olvidado, oxidado. Elisa espera el colectivo, sabe que es uno de marzo, y sabe que fue hace mucho tiempo, el cercano tiempo de la guerra. Sabe que ese mismo día, en 1870 Elisa Linch enterraba a su hijo de 15 años, y que también enterraba lo que quedaba de Francisco Solano. Según muchos, Elisa gritaba de dolor, rabia, espanto y asco. Hoy Elisa espera el colectivo, y el inicio de su batalla cotidiana. Pasará cerca del Mariscal López Shopping, sonreirá quizá con ironía, y pensará que es mejor no pensar tanto, y se concentrará en la búsqueda del pan cada vez más duro en una ciudad cada vez más saqueada, cada vez más violentada.
Carlos Bazzano

martes, 21 de febrero de 2017

Semilla, un poemario feminista.



Aproximaciones a los conceptos poéticos y políticos del primer poemario de Fátima Aguilar.



Para Fátima Aguilar una semilla es un cuerpo que da origen a una nueva vida, contiene alimento almacenado, y si está en condiciones favorables, permite que surja una nueva planta. Para nuestra autora no es casualidad que las empresas transnacionales inviertan tanto en las investigaciones y el control de las semillas. Una semilla es una vida que genera otras vidas. Controlar las semillas, es controlar los alimentos y por tanto, controlar nuestra vida. He ahí el sentido del poemario, pues, “¿Qué pasa si las semillas se rebelan? ¿Qué pasaría si las mujeres, creadoras de vida y responsables de la producción y reproducción, asumimos nuestra condición de semillas, tomamos conciencia de lo estratégico de nuestro trabajo y de la fuerza creadora de nuestra palabra?” me pregunta Fátima con su característica intensidad.
Semilla es un conjunto de 9 poemas de Fátima Aguilar, ilustrados por Camila Recalde, y cuyo diseño fue al cuidado de Jaz Troche. La palabra-semilla ubica al poemario en el territorio de algunas preguntas que incomodan nuestro imaginario, no busca sembrar certezas. Invita, a través de cada poema (libre de estereotipos que sentencien qué es y qué no es poesía) a desaprender y a crear.
Cuenta la autora que “Como todo poemario de amor, este también es un manifiesto político. Porque la literatura es una creación que describe un tiempo político-histórico determinado y va construyendo imaginarios colectivos”. De manera especial la poesía, construye nuestros patrones amorosos y afectivos como colectivo humano. Por lo tanto, disputar la palabra para Aguilar no es un acto iluso, es comprender lo necesario de escribir nuevas formas posibles de estar y amar en el mundo.
Dice Aguilar: “el amor del que habla Semilla, es el amor entre nosotras, entre las mujeres, a quienes nos enseñaron que somos enemigas y que nacimos para competir. Amar nuestro cuerpo, amar a otras mujeres, construir relaciones sanas entre compañeras de trabajo, hermanas, madre-hija, vecinas, profesora-estudiante, es indispensable para transformar este mundo. Porque Semilla busca sobre todo cuestionar y transformar. El tiempo de vida de una semilla es limitado. Sin embargo las posibilidades de nuestra cosecha son infinitas”.
Así cerramos la entrevista esta entrañable docente, madre, compañera, militante feminista, y poeta apasionada.
Carlos Bazzano

lunes, 20 de febrero de 2017

Semilla, de Fátima Aguilar.





 Semilla es el primer libro publicado de manera individual por la autora. Es un poemario feminista que contiene nueve poemas de Fátima Aguilar con ilustraciones de Camila Recalde, y es diseñado por Jaz Troche, será presentado en la Plaza Italia, el 24 de febrero a las 19:00 hs. Todos los textos tienen como temática principal la problemática de la mujer.

Para la autora, “en Semilla la palabra es entendida como alimento que se siembra en la tierra, se cultiva y se cosecha. Y por tanto la palabra es una herramienta transformadora de la realidad”.
El encuentro de lanzamiento también forma parte del concepto ya que será una tertulia para  compartir poesía en el espacio público.

Sí, el lanzamiento de este libro en un espacio público, y la elección de la fecha, día de la mujer paraguaya, tiene un hondo sentido con el concepto poético de este libro. Fátima Aguilar es una escritora que con su obra discute el modelo patriarcal, generando polémica en un país violentamente conservador, que desde siempre, en contraposición, se ha encontrado con una juventud que busca un mundo mejor. Así aprendimos a conocer la obra de Fátima en tertulias, plazas, ferias literarias, en movilizaciones sociales como las últimas ocupaciones de la UNA, o en las movilizaciones organizadas por movimientos feministas.

 Susy Delgado,
una de las poetas paraguayas más reconocidas en la actualidad, nos cuenta en el prólogo que “Fátima Aguilar abre su libro Semilla con una anécdota que es clave para descubrir el eje y el sentido del conjunto de poemas que ella pone en nuestras manos. En un diálogo de amigas, ante una pregunta que venía contextualizada por realidades dolorosas que afectan a nuestra sociedad y en especial a la mujer”. La reconocida escritora destaca que Semilla desde el primer hasta el último texto se juega a convertirse en voz múltiple. Este buceo sensible que hace Aguilar a través de la palabra, tiene un claro y asumido lenguaje de alegato humano y social.

Te invitamos a conocer este poemario, y a participar del lanzamiento, conocer el terreno donde transita la palabra de Fátima Aguilar, una palabra que, como dice Susy Delgado, se mezcla sin ortodoxias, con el alegato socio-político, en una línea que se asume feminista sin vacilaciones.
La cita es en la Plaza Italia, el viernes 24 de febrero a las 19:00 hs. Te esperamos.


jueves, 9 de febrero de 2017

Homenaje a las Víctmas de la Dictadura con poesía, música y audiovisuales.

Hola amigos y amigas, agradezco la invitación de La Dirección de Memoria Histórica y Reparación, hoy desde las 18:00 hs, en la Plaza de los Desaparecidos, plaza ubicada al lado del Palacio de los López, celebramos la victoria de haber logrado encontrar e identificar a Raffaela Filipazzi, Miguel Ángel Soler, José Agustín Potenza y Cástulo Vera Báez.
Nos encontraremos en la plaza para compartir con nuestros abrazos y nuestra presencia la victoria de haberlos recuperado y construir entre todos el más fuerte tejido de nuestra memoria colectiva para que Nunca Más la impunidad los condene al olvido.
El programa previsto es como sigue:
18:00: Palabras de apertura a cargo de la Dirección de Memoria Histórica y Reparación
- Cultivo de plantines de lapacho en homenaje a las cuatro personas identificadas
- Actuación del Conjunto Folklórico de la Municipalidad de Asunción
- Recitado de poemas a cargo del Grupo Sapukái
- Intervenciones musicales de artistas populares: Hugo FlechaLaila BareiroEulo Garcia y Carlos Bazzano
- Cierre con el Conjunto Folklórico de la Municipalidad de Asunción
20:00: Intervención “Apareciendo”. Proyección visual de los rostros de las cuatro personas identificadas en edificio céntrico de Asunción
Te esperamos!